La máquina para la producción de carbón vegetal utiliza tecnología de pirólisis para convertir de manera eficiente biomasa (como madera, cáscaras de nueces, mazorcas de maíz, cáscaras de arroz, paja, residuos forestales, bambú, etc.) y diversos residuos orgánicos en un entorno a alta temperatura y sin oxígeno.
Mediante las máquinas de carbonización, los residuos de biomasa se convertirán en biochar de alto valor, alquitrán (biocombustible) y vinagre de madera, al mismo tiempo que se generará gas sintético y energía térmica. Esto permitirá el uso circular de los recursos y traerá beneficios económicos y ambientales significativos.